3. Los planes no sirven

Hola, y bienvenido a la tercera entrega de los 8 post que te ayudarán a tener éxito en tus campañas. Soy tu anfitrión y te llevaré de la mano hasta el final del recorrido. Preguntas y comentarios al final, gracias.

En los pasados post, 1 y 2, nos quedamos en que lo primero que se debe hacer para lograr grandes cambios, conseguir un objetivo o trascender, es rebelarte contra lo establecido, ya saben, protestar con propuesta. Después, el proceso indica que parte fundamental de la propuesta debe ser la creatividad: cualquiera puede proponer pero no a todos les sale bonito. Recuerden diferenciarse siempre. El tercer paso es la planeación y dice más o menos así:

Negocios-Planeación

Ok, ya tenemos la idea ganadora, eso es genial. Imagino que el proceso creativo que se implementó rindió frutos y la exprimida de cerebro funcionó bien.

Y, ¿ahora qué? ¿Qué sigue? Porque el proceso no termina ahí. Tener una idea buena, ganadora, mamalona o como le quieras decir, es el inicio de todo y representa una gran ventaja, pero recuerda que “las ideas valen centavos y las acciones millones”.

En una entrevista en 1995, el míster Steve Jobs dijo que hay personas que sufren de una enfermedad que las hace creer que una buena idea es el 90% del trabajo. Que la cantidad de trabajo entre una idea y un gran producto o servicio es enorme. Que a medida que se trabaja sobre la idea, ésta evoluciona, crece y cambia. Que hay que decidir, delegar, probar  (planear, pues).

Dwight E. Eisenhower decía: los planes son inútiles, pero planificar es fundamental. Y estoy de acuerdo con eso. Yo no confío en los planes de negocio para los nuevos emprendedores, porque solo son predicciones, al inicio lo que se busca es vender. Ya después te ocupas de tu misión, visión y valores. Tu justificación, el índice y la impresión en papel bonito (a menos que quieras un financiamiento en una incubadora o dependencia, ahí sí).

Pero confío en que trazar una línea a seguir es básica para apuntar la brújula y caminar con los ojos puestos en algo.

Ya que toqué el tema de los planes de negocios y sin temor a equivocarme: creo que la creencia de la vital importancia de los planes de negocios viene de los mercadologos que cobran por hacerlos, claro deben crear demanda. Pero es más el valor de la transacción para ellos que el destino del emprendedor, porque si el proyecto no jala, no falla el viejo recurso de culpar al cliente de no llevarlo a cabo correctamente. En fin.

He tenido la oportunidad de asistir a algunos eventos con y sobre jóvenes emprendedores con éxito, muchos de ellos se saltaron su plan de negocios pero no su planeación: trabajar diario, enfocados, empeñados y ahora dan conferencias.

Recuerdo el caso de Andrés Barreto en un congreso llamado El Fututo es Hoy, donde platicó acerca de su empresa Grooveshark, una web app para escuchar música online y que muchos usaban antes de que saliera Spotify. Claramente dijo: “no se preocupen por su plan de negocios ahora, trabajen bien y duro y cuando tengan éxito, se sienta a escribirlo”. Sonreí.

(No sé cuántos lectores pierda con este post).

Esto no significa que no se deba planear, eso es indispensable. Alberto Terol del blog Marketingstorming dice que ningún plan estratégico resiste el contacto con la realidad, pero coloca a la empresa en mucho mejor lugar para reaccionar al entorno cambiante. Y que resulta más práctico, al principio, concentrarse en 3 preguntas claves para un negocio o campaña:

  1. ¿En qué negocio queremos competir? ¿Quiénes son los clientes?
  2. ¿Cómo se les puede aportar valor?
  3. ¿Qué capacidades son necesarias para que esa aportación de valor sea diferencial respecto a la de la competencia y sostenible en el tiempo?

La planeación es cosa seria, muchas buenas ideas se marchitan por pensar que crecerán solas. Se necesita el entero interés del equipo o personal para realizarla y el completo compromiso para tratar de completarla (tratar, porque los factores externos influyen mucho).

No creas que todo esto es idea mía, en el post hay opiniones de personas más reconocidas que yo que motivan a planear, a tener planes B, a prepararse cuando un factor no trabaje como esperábamos, a estar listos. Porque si bien los planes no sirven, la planeación lo es todo.

Te agradezco por leerme una vez más, te invito a seguirme en twitter como @Marketcon.

Y si te gustó el post, te invito a que lo compartas como a una caguama bien fría.

Saludos.

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3 pensamientos en “3. Los planes no sirven

  1. Pingback: 4. El ruido deseado | Marketcon

  2. No planeaba dejar un comentario, pero a la chingada los planes, está bueno el post, a cómo lo entendí: Es bueno tener los planes en tu mente, saber qué es lo que quieres, lógralo y ahora si pásalo a papel. ¬¬

    Saludos

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