Empresarios + profesionales = éxito

emprender en los negocios

Me encanta, disfruto, celebro, amo, aplaudo y respeto cuando alguien o más personas se avientan a abrir un negocio. Es tan bonito saber que a pesar de la precaria situación hay quienes creen en su idea y le apuntan a triunfar. Esto no solo pasa en mi ciudad (Villahermosa), también pasa en la tuya, sea cual sea.

Con solo dejar el celular en tu pantalón o bolsa mientras andas por la calle, podrás ver que el espíritu emprendedor está vivo. Comúnmente vemos negocios nuevos de comida, tiendas de “novedades y más” (aun sigo investigando eso de “y más”), alguno que otro bar, etc. Todos con la ilusión de no fracasar. De hacerlo bien y convertirse en una historia de éxito más o por lo menos de sacar para una vida tranquila.

Por el otro lado:

Me molesta, encabrona, enchila, me hace llorar, me revuelve la tripas, hace llorar a baby jesus, me entristece, me da rabia, me alborota la gastritis, me ponen los pelos de punta cuando todos esos negocios lo quieren hacer sin la más mínima estrategia de marketing. O sea, lo más difícil ya lo hicieron: decidirse a hacerlo. ¿Por qué no hacerlo lo más acertado posible?.

Todos hemos visto negocios quebrados y cerrados, no es nada bonito. Personalmente siento tristeza porque sé que no solo cierra un negocio, cierra (a veces) la fuente de las ilusiones de esos empresarios, tal vez no lo volverán a intentar, tal vez lo intenten a medias por el miedo. Es probable que pocos se avienten de nuevo ¿cómo les irá? Eso dependerá de ellos.

fracaso

Verán, en estos tiempos es más fácil hacerlo mal que bien. El fracaso se ha convertido en un pronóstico aceptable para los valientes, esto porque son tantos que ser parte del club no es un inconveniente, es un requisito. Y sí, hay razón en eso, a veces se debe fracasar para entender qué está mal y cambiarlo. Pero también creo que mientras más preparado se esté, la cantidad de fracasos es menor y con chance, nula.

No se trata de abrir por abrir y esperar que caigan los billetes. El chiste es apoyarse de quienes saben mas que nosotros. Porque no es complicado sacar las respuestas, si hay una tubería rota le marcas a un plomero, si tu planta de tomate no crece, le marcas a un jardinero (o agricultor, no sé)’. Si no pasas el TOELF, le marcas al maestro de inglés. ¿Voy bien? Ok.

Entonces ¿por qué no es lo mismo con los negocios? ¿Por qué las decisiones en comunicación, estrategias y ejecución las toman los empresarios? No, no me estoy quejando. En serio, son preguntas reales.

El problema con nuestras carreras (marketing, publicidad, diseño gráfico, etc.), es que todos pueden opinar. Son del dominio público y no hay quien no tenga un comentario. Son difíciles porque no se han ganado el respeto de las personas… Todavía. Que me deje de leer quien no haya sentido eso.

No confundir esto con un reclamo, véanlo como consejos que nadie pidió pero que yo se los ofrezco a cambio de nada. Creo que la sinergía entre profesionales debe ser común y corriente (más corriente que común). Me refiero a que sean constantes, que se vuelvan tradición, que sea lo más normal la solicitud / ayuda de profesionales que saben más que tú y yo. Eso asegura menos fracasos.

El trabajo en equipo entre empresarios y profesionales tiene otras ventajas que lo hacen llamativo: el proyecto siempre siempre estará mejor nutrido si se hace entre más personas. Siempre siempre resultará algo mejor de dos chingones que de uno solo. Fact.

También sé que hay empresarios que pueden digerir más de un tipo de pensamiento y eso los hace autodidactas, centrados en todo. El mundo los felicita. Pero vamos, hasta Batman tiene a Robin que lo ayuda a rascarse la espalda donde no se alcanza.

Si por algún motivo me está leyendo un empresario autodidacta, velo de esta manera: tendrás menos chamba y podrás concentrarte en lo que necesita más atención. Delegar responsabilidades es duro, pero apoyarnos en otras personas sirve.

Existe el caso de los que son empresarios autodidactas por la falta de recursos para contratar a un profesional. Pero no es el fin del mundo, la solución está fácil: ofrece algo al experto, alguna especie, intercambios, porcentajes de venta, acciones de la empresa, a tu hermana, no sé. Algo debe querer y tú lo puedes ayudar.

La idea de este post es alcanzar a los que están pensado en abrir un negocio. A los que ya están luchando con su idea, a los que ya tuvieron su primer K.O. y están revisando el por qué, a que se apoyen de los mercadólogos, publicistas, diseñadores y demás profesionales que tienen que ver con las empresas y su crecimiento. La diferencia puede ser vasta.

¿Qué opinas de lo que acabas de leer? Me gustaría leerte en los comentarios o en mi cuenta @Marketcon vía Twitter. Si eres más misterioso puedes mandarme un mail a blogmarketcon@gmail.com, el chiste es comunicarnos.

Ojalá lo hayas disfrutado. Si tienes algo que contarnos comunícate conmigo y lo subimos la blog.

Saludos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s